Pintura :Gó
Meto mi cuerpo en la mar
para sentirla como vientre de madre
Meto mis dedos entre la Tierra
para sentir cómo crece la hierba
Descanso mi cuerpo bajo la lluvia
hasta empaparme de ella
Y cuando me acuna la mar
cuando crece la hierba
cuando la lluvia me empapa...
reconozco la grandeza del Creador
y mi pequeñez agradecida.
Gó


Tan pequeños en la inmensidad creada, y, a la vez, tan grandes por lo que somos y de donde somos…
ResponderEliminarPreciosa conjunción, versos y puntura.
Un abrazo grande, y muy feliz noche, querida Gó 💙
Agradecimiento, reconocer para poder estar y ser. Hermosas palabras cargadas de ternura.
ResponderEliminarBesos, Ricardo.
Pequeños ante tal grandeza.....Profundo y hermoso poema. Lo siento y mi alma agradece al Creador.....saludos amiga.
ResponderEliminarNo hay nada como mezclarse con los elementos para saber apreciarlos y valorarlos. Se respira pureza en todo ello.
ResponderEliminarBesos.
Sin duda que sí, Gó, es como dices.
ResponderEliminarUn abrazo y feliz domingo.
Hola Gó. Amo la naturaleza también, mucho. Me reconozco pequeña pero a la vez grande por ser hija del Creador. Pasa un buen domingo.
ResponderEliminarEl mar, la tierra, la lluvia, la hierba tienen la esencia del Creador.Y cuando nos identificamos con ellos tomamos consciencia de nuestra pequeñez humana y nuestra grandeza espiritual, Gó...Muy profundo y sabio, amiga.
ResponderEliminarMi abrazo, mi cariño y feliz domingo
Go imagino que tener un ser dentro del vientre ha de ser maravilloso.
ResponderEliminarBella tu alma, Grandioso tu amor.
Te abrazo linda,
Gracias :0)
De pequeñez nada, eres muy grande. :) besucos linda.
ResponderEliminarDios todo lo hace nuevo, es cierto, somos pequeñas ante la grandeza de la vida que Dios nos regala.
ResponderEliminarMil gracias por estar siempre ahí.
Un beso super grande mi amiga!
Cuando sentimos lo poco que somos da vértigo.
ResponderEliminarSAludos.
Qué belleza has creado.
ResponderEliminarBesos
Caminaba bajo la lluvia: perdido en mi profundidad. Tantas veces en busca y al encuentro, tanto camino recorrido para hallar lo simple...Cae agua sin cesar agujereando mi ropa, agujereando mi piel. Miro al cielo de mi corazón cuando resulta ser la profundidad que me espera y , entro en mis silencio ausente de palabras ni nada que me distraiga; afreciéndome a cualquier cambio o hecho que venga del creador. No hay miedo, no ha preocupación, no hay nada que me distraiga tan sólo recibir sin condiciones y...sucede el milagro; lo que tanto he buscado arrancádome de la rutina para vivir en comunión con mi pensar y mi alma.
ResponderEliminarLa lluvia sigue taladrando mi seguridad recién estrenada con el cielo nublado y la luz que emana de mi inerior. Nada hay en mí algo que sea superior, nada que temer cuando abro mi corazón a lo que pueda recibir del creador, ninguna palabra que enturbie porque de este silencio, hay una seguridad que no me deja...antes fue pequeña, simple y ahora, enorme en mis posibilidades.
Con lo bien que me iría creer... pero oye, no hay manera.
ResponderEliminarEl poema es muy tierno.
Besos.
Hermoso poema. Hay que dar siempre gracias al Creador por todas las maravillas que nos regala.Besicos
ResponderEliminarAnte la inmensidad del mar, la profundidad de la tierra y la misteriosa lluvia nada queda más que agradecer con humildad, como el canto de tus versos, al Creador.
ResponderEliminarPrecioso, amiga, Gó.
Besossssss
Es la vida ... Somos un brote en cada uno de los elementos y qué bonito lo dices y lo representas, querida Gó. Es un placer leerte en esta noche, y la pintura es maravillosa. Evocadora.
ResponderEliminarMil besitos que te lleguen y feliz semana ♥
Un poema muy sentido y real... Comprendo cada una de las palabras y, sin embargo, retiraría una. No porque no sea cierta o deje de serlo, pero creo que cuando se sabe expresar así, también se sabe que no hay "pequeñez".
ResponderEliminarSolo realidad!
Abrazos Gó.
Emotivo y bello poema. Cuando nos comunicamos por medio del lenguaje de el corazón, con la Tierra y con todos los seres que moran sobre y dentro de ella, estamos mostrando nuestra gratitud por el misterio que llaman vida. Y eso afecta la trama misma de la existencia a través de la gracia y el poder del amor.
ResponderEliminarFeliz día! Un cálido abrazo.
No entiendo como esa grandeza puede caber en el vientre...
ResponderEliminarUna pequeñez tan inmensa...Preciosa forma de hablar de la vida, como la siente una madre en sus entrañas.
Recién llegada os voy visitando.
Feliz día y semana Gó.
Un abrazo
Yo no sé si hay un creador.
ResponderEliminarPero sí creo en la infinita belleza de la vida y me siento agradecido y emocionado al poder sentirla.
Un beso querida Gó.
Todo lo que llevamos es nuestro, no da esa grandeza celestial, hermosísimo.
ResponderEliminarAbrazo
¡Qué hermosura de poema! Me has llenado de luz Gó, escribiendo cosas así, de seguro descansas en paz y confortablemente.
ResponderEliminarBesos, Ricardo.
Guau"!! es notable tu verso...
ResponderEliminarno somos nada sin dudas y reconocer que existe lo superior no nos hace menores ,sino en algo enaltece nuestro pobre espíritu.
besos.
La naturaleza sabe darnos buenos regalos y de sabios es saber sentirla ...Como tú con tus lindas palabras.
ResponderEliminarBuena noche Gó.
Un abrazo.
Bello poema Go!!, así es cuando nos damos cuenta de quienes somos, respecto a nuestro creador, conmueve aún más el amor de Dios por nosotros. Un abrazo
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